Ayudamos a las organizaciones a crear un ambiente familiarmente responsable

La crisis económica aunado a los niveles de sueldo actuales, hacen necesario en casi todos los casos, que trabajen ambos cónyuges y casi siempre a jornada completa, y las empresas no están lo suficientemente concientes y mucho menos dispuestas a conceder jornadas parciales o a la incorporación de políticas de flexibilidad.

Por otro parte, los hijos se están educando con los abuelos, algo que ocurre en el mejor de los casos. En la mayoría la televisión o las empleadas domésticas suplen días enteros el papel insustituible de la madre y del padre, que cuando llegan a casa, generalmente por las noches, están demasiado agotados como para ejercer con eficiencia sus otros roles. 

Existe una necesidad de promover, desde la empresa,  políticas más proactivas de conciliación de vida laboral y vida personal. Promover una vida laboral más armónica  es una política de retención de talento más diferenciada.  La familia es el ámbito en donde los trabajadores reciben más satisfacciones, sin embargo, los registros demuestran que le dedican muy poco tiempo. Más de 50 horas a la semana dedicada al trabajo y menos de 15 horas dedicadas a los hijos y cónyuge. 

El gran desafío de las organizaciones es poder diseñar estructuras que permitan a quienes la conforman poder balancear sus objetivos familiares con los laborales.

Es un desafío en donde participan tres grandes protagonistas; los gobiernos a través de leyes que beneficien a las empresas y sus integrantes, las empresas con políticas proactivas para todo el personal y los empleados que deberán optimizar su tiempo para alcanzar   el equilibrio de sus vidas personal y laboral. Las leyes y las políticas solo lo facilitan, conseguir  una conciliación de la vida laboral y familiar es responsabilidad de cada uno.
¿Conciliación para qué?
Las razones son múltiples. Las personas trabajadoras se ven con demasiada frecuencia obligada a optar entre su familia y su trabajo. Jornadas interminables; cultura presencial en vez de trabajar por objetivos; falta de flexibilidad en épocas en la vida en que se necesita cierta libertad a la hora de organizase en el tiempo; la no coincidencia de los horarios diarios con los diversos compromisos que debemos atender, sobre todo cuando ya somos esposos, esposas padre o madre;  la percepción de que uno no le está dedicando tiempo a los hijos y demás familiares, algo que sufren especialmente las mujeres trabajadoras que tantas veces se ven obligadas a elegir entre su desarrollo profesional o ser madres; los problemas de agotamiento y estrés debidos a todo lo anterior que provoca incomunicación e incluso rupturas familiares.
Para el Trabajador:
Mayor grado de compromiso en el desarrollo y la productividad en la empresa
Reducción de costos derivados de la rotación y bajas laborales del personal
Mejora del liderazgo, de la comunicación, de la responsabilidad y la estrategia  empresarial.
Incremento de la competitividad empresarial
Mayor satisfacción interna por la conciliación de la vida laboral, familiar y personal
Trabajar en un entorno más “natural” y de forma más comprometida
Menor sensación de culpabilidad por no dedicar el tiempo necesario a la educación de los hijos
Mayor estabilidad laboral y mayor equilibrio emocional y familiar
Mejora de la autoestima
Reducción de estrés
Menos enfermedades
Universo de Ventajas
Para la Empresa:
Fuente: Sergio Thomas /Consultor/ Conciliación Trabajo-Familia